lunes, 20 de mayo de 2013

Auditar Sudokus



"DEFINAME LAS TRES debilidades principales de su entidad financiera / ¿Puede explicarme una operación analizada en el último consejo de administración al que usted haya asistido? / ¿Qué riesgo representa para la entidad la empresa con la que ha suscrito ese préstamo?" Y en ese plan. Este es el tipo de preguntas que están teniendo que contestar los consejeros valencianos en órganos de gobierno de entidades financieras, que haberlos, todavía los hay. El Banco de España ha iniciado una ronda de auditorías de gobernanza de ese tenor para rastrillar la piel de toro. Que buena falta hubiera hecho antes. Porque ahora es inevitable preguntarse si Linde habría cesado a la amplia mayoría de consejeros de bancos y cajas que llegaban sin haberse leído ni un papel, o con las consignas dictadas por aquel Fouché de Bancaja que fue Vicente Palacios, hoy patrono de la Fundación. Ente parado éste, la última casa de Aurelio Izquierdo.

Lejos queda la polémica por los 7,6 millones en derechos de pensiones del ex director general de Bancaja y ex consejero delegado del Banco de Valencia. Izquierdo sigue yendo a trabajar al edificio de la plaza Tetuán, aparentemente porque es el único intermediario con conocimiento de causa entre el presente y el pasado, "el que sabe dónde están las cosas". El futuro es una incógnita tanto para él como para la entidad, o su remedo en forma de fundación. Si algo sobra en la Comunidad Valenciana (el problema es que resultan difícilmente exportables) son ex directivos de entidades financieras. Que tampoco ha cuajado el invento de Juan Antonio Gisbert en Madrid, y anda de vuelta por Alicante después de haber recibido de Cajamar una indemnización muy por debajo de sus aspiraciones, y todavía más alejada de aquel generoso finiquito de la CAM de hace 12 años. Tal que un 95% menos. Son otros tiempos, oye.

Pero, bien mirado, lo de las auditorías de gobernanza no es mala idea. Nos podrían hacer una a nuestra Generalitat, ¿verdad? A ese IVF que vive entre las aguas de Hacienda y Economía, mientras desde la Agricultura de Císcar —como hizo Cotino en su día con Pérez Boada—, le piden que ponga orden en las cajas rurales. Cuando no que aliente directamente el grupo cooperativo que se está formando en Alicante para alumbrar un contrapeso local al Sabadell. O al Servef y al Impiva, que a falta de subvenciones que dar, han abierto una campaña para revisar las ayudas concedidas en el pasado. Y me trae usted este papel y este justificante de Innoemprende de 2010. Y todo en regla. La cuestión es hacer algo que, como reconoce alguien de dentro, "es mejor que estarse todo el día haciendo Sudokus".

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